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Cómo interpretar correctamente una nómina

La relación laboral es aquella por la que los trabajadores prestan voluntariamente sus servicios de forma retribuida por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona que recibe la denominación de empleador o empresario y a la que es aplicable la regulación establecida en el Estatuto de los Trabajadores.
Dicha retribución la perciben los trabajadores por medio de la “nómina”, que según la definición contenida en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua es: “Haberes que ha de percibir el trabajador que figura en nómina.” En ella quedan registradas además de las cantidades
A pesar de la existencia de modelos oficiales de nómina, las empresas pueden utilizar otras variantes similares. El modelo más utilizado, en todo caso, no se diferencia mucho del oficial. Está formado por tres grandes bloques: introducción, retribuciones y deducciones.
INTRODUCCIÓN
En el mismo deben aparecer los datos identificativos tanto de la empresa como del trabajador. Dichos datos en el caso de la empresa son: el nombre o razón social, el domicilio y el número de la Seguridad Social. Por otro, en los trabajadores deben aparecer nombre y apellidos, número de afiliación a la Seguridad Social y, sobre todo, tres datos clave:
Grupo profesional: es uno de los elementos más determinantes para el sueldo final, ya que, como veremos más adelante, el salario base depende de ella.
El grupo profesional agrupa todas las aptitudes profesionales, titulaciones y contenido general de la prestación laboral de los trabajadores incluidos en dicho grupo, y podrá incluir distintas tareas, funciones, especialidades, profesionales o responsabilidades asignadas al trabajador. El concepto de grupo profesional gira en torno a tres elementos:
Aptitudes profesionales.Titulación profesional.Contenido de la prestación.
Por tanto en función de los elementos antes mencionados pueden encuadrarse en un grupo profesional u otro, que determinará un salario u otro según determina el convenio colectivo de aplicación.
La reforma laboral de 2012 suprimió el concepto de categoría profesional, por lo que todo el sistema de clasificación profesional gira en torno al concepto de grupo profesional. Esta modificación incrementa las posibilidades de la movilidad funcional en el trabajo.
Puesto de trabajo: indica la actividad concreta que realiza la persona en la empresa. Debido a la distinta valoración de puestos de trabajo que hace cada empresa, por ejemplo dos personas del mismo grupo profesional y que trabajen en el mismo sector pueden tener sueldos diferentes en función de la tarea encomendada, aunque el salario base sea igual.Antigüedad en la empresa: es un derecho que empieza a desarrollar el trabajador desde el primer día que presta servicios en la empresa, incluso durante el periodo de prueba, o si ha enlazado varios contratos diferentes o convertido un contrato a otra modalidad. Influye en conceptos como los pluses de antigüedad, los ascensos, los premios o las indemnizaciones en despidos.
RETRIBUCIONES
El segundo bloque dentro de la nómina es el de las retribuciones, es decir las distintas cantidades que percibe el trabajador. Pueden ser dinerarias o en especial, según el caso. Hay dos tipos de retribuciones: las que cotizan a la Seguridad Social (percepciones salariales, que incluyen el salario base y los complementos salariales) y los que están excluidos de cotización (percepciones no salariales).
El salario base está determinado por el artículo 26.3 del Estatuto de los Trabajadores que lo define como la “retribución fijada por unidad de tiempo o de obra”, no lo establece la empresa, sino que cada categoría profesional tiene fijado uno en cada convenio colectivo.
Lo que marca la diferencia entre sueldos son los complementos salariales. Existen varios tipos:
Personales: se derivan de las condiciones personales del trabajador. Como por ejemplo la antigüedad, los conocimientos especiales (idiomas, titulaciones…) y todos aquellos que la empresa quiera incluir para mejorar el sueldo de la persona.Por el puesto de trabajo: son pluses asociados a algunos puestos (por peligrosidad, por trabajar en horario nocturno, por una responsabilidad especial, etc.).Por calidad/cantidad de trabajo: aquí se incluyen los incentivos por rendimiento o por objetivos conseguidos, los pluses por la puntualidad, las horas extras…De vencimiento periódico superior al mes: bajo este concepto se engloban las pagas extras y las posibles participaciones en los beneficios anuales de la empresa.En especie: todas las percepciones que el trabajador reciba en bienes distintos del dinero: casa, manutención, etc.En las retribuciones también deben aparecer las percepciones de carácter asistencial y acción social de la empresa. A pesar de que no forman parte del salario, pero cotizan a la Seguridad Social. Aquí se incluyen todas las ayudas de la empresa al trabajador, como por ejemplo: ayuda por hijos, permisos nupciales, comedores, ayudas para la compra de viviendas, créditos…Llegamos finalmente a las percepciones que no cotizan a la Seguridad Social. Las más habituales son las dietas por desplazamiento, los pluses de distancia y las indemnizaciones por traslado a otro centro de trabajo. Todas ellas se consideran percepciones no salariales.
DEDUCCIONES
De la suma de las cantidades anteriores (salario base, complementos de todo tipo, acción social de la empresa y percepciones no salariales) se extrae la cantidad total de nuestra remuneración, que aparece como “total devengado”. Pero ésa no es la cantidad que finalmente recibimos, ya que antes se le descuenta todo lo que hemos de pagar a cuenta del IRPF y a la Seguridad Social, es decir, las deducciones. No se realizan sobre la cantidad exacta del total devengado, sino sobre esa cifra redondeada.
La primera deducción se hace a cuenta del IRPF y aparece expresada con un tanto por ciento a descontar del total.La segunda deducción, a cuenta de la Seguridad Social, se divide en dos conceptos: contingencias comunes (un 4,70% del salario para todos los trabajadores) y desempleo y formación profesional (un 1,55% del salario en el caso de los trabajadores con contrato indefinido y un 1,60% para los que tienen contrato temporal).
¿Qué estamos pagando en cada caso? En el primero, la asistencia sanitaria pública. En el segundo, las ayudas a las personas sin empleo y las acciones de formación profesional que financia el Estado. Hay otros tipos de deducciones, pero éstas son las que afectan a todos los trabajadores. La cifra final, por tanto, de líquido total a percibir será el resultado de restar al “total devengado” el total de las deducciones. Ese es nuestro salario neto, que constituye las cantidades que realmente percibimos.
Es muy importante recibir una copia de cada una de las nóminas que vayamos generando.