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Comisión por reclamación de posiciones deudoras a Empresas y a Consumidores

Abogados de Sevilla especializados en comisiones bancarias, acabamos conseguir extrajudicialmente que un cliente recupere las comisiones cobradas por este concepto, en la contestación a la reclamación dice la entidad bancaria “en referencia a la devolución de las cantidades satisfechas por aplicación de la comisión de gestión de impagados, quisiéramos comunicarle que el plazo de prescripción previsto por el artículo 4 del Reglamento para la defensa del cliente de CaixaBank es de dos años. Sin embargo, esta entidad accede a devolverle a la cuenta corriente de la cual es titular la cantidad de 54,09 euros por el cobro de dichas comisiones durante los seis años inmediatamente anteriores a la interposición de su reclamación”.

Recordamos que este tipo de acción no tiene prescripción alguna.

No dude en consultarnos, Sevitia equipo asesor y jurídico.

EJEMPLOS

a)3 Comisión por reclamación de posiciones deudoras vencidas. Se devengará una comisión en concepto de reclamación de posiciones deudoras vencidas por importe de TREINTA EUROS Y CINCO CÉNTIMOS DE EUROS (30,05 €), que se devengará por una sola vez en cada situación que la parte prestataria mantenga obligación/es de pago/s incumplida/s en su/s fecha/s y que se cobrará cuando la parte prestataria regularice voluntariamente la situación de mora o conjuntamente con la primera liquidación de intereses ordinarios que se produzca con posterioridad.”

b)“Gastos de reclamación por recibo impagado: Veinticinco euros por cada recibo vencido e  impagado”.

Reiterando lo expresado en la entrada de blog referente a la Comisión de Apertura, hay que decir que las comisiones sólo serán válidas siempre que atiendan a un servicio efectivo al cliente bancario. Las comisiones están reguladas en la Orden EHA/2899/2011, de 28 de octubre, de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios.

El artículo 3 de la citada Orden EHA/2899/2011establece que

” Sólo podrán percibirse comisiones o repercutirse gastos por servicios solicitados en firme o aceptados expresamente por un cliente y siempre que respondan a servicios efectivamente prestados o gastos habidos”.

SENTENCIA importante: Se trata de una Mercantil – Empresa – No Consumidor.

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Valencia, en sentencia de 12 de enero de 2018, nº 10 corrobora que no se pueden cobrar comisiones que no correspondan a un servicio que no haya sido efectivamente realizado.

Bankia había cobrado comisiones a la mercantil entre los años 2007 y 2.010 en las tres cuentas que mantenía abiertas con Bancaja (hoy Bankia).

La sociedad original, en escritura de 6 de mayo de 2011, cedió a otra mercantil sus derechos de reclamación frente a Bankia.  La cláusula firmada establecía la cesión de:

“derechos de reclamación y recuperación de cantidades como consecuencia del cobro indebido de comisiones de saldo descubierto indebidamente cobradas a la mercantil cedente, por todas las operaciones de financiación que hubiere tenido con la entidad Bankia S.A. préstamo, crédito o cualquiera otra relación financiera que hubiera afectado a la cedente”.

El Juzgado de Primera Instancia nº 21 de Valencia dictó sentencia  el 11 de abril de 2017, estimando la demanda, confirmando la nulidad de la cláusula de comisiones por reclamación del saldo deudor y condenó a Bankia a la devolución de 16.514€ más sus intereses legales desde su fecha de cobro hasta su pago total.

Bankia interpuso recurso de apelación ante la Audiencia Provincial.

La Sección Sexta, en primer lugar rechaza la alegación de falta de legitimación activa, al verificar la legalidad del negocio de cesión de derechos de reclamación efectuado a favor de la demandante.

Se apoya en su sentencia de 10 de febrero de 2017 nº 65:  La normativa a aplicar se encuentra contenida básicamente en   la Ley 26/1988 de Disciplina e Intervención de las Entidades de Crédito, la Orden del Ministerio de Economía y Hacienda de 12 de diciembre de 1989, la Circular del Banco de España núm. 8/1990, de 7 de septiembre, Orden EHA/1608/2010, de 14 de junio, sobre transparencia de las condiciones y requisitos de información aplicables a los servicios de pago, y la Orden del Ministerio de Economía y Hacienda 2899/2011, de 28 de octubre, de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios que ha sido desarrollada en aspectos importantes que afectan a la transparencia bancaria a través de la Circular 5/2012, del Banco de España de 27 de junio.

Dicha normativa es de aplicación tanto a consumidores como a empresarios.

Corresponde a la entidad financiera la prueba de que esos servicios o gastos existieron.  La Sección indica:

“(….) las comisiones discutidas no pueden devengarse por el mero hecho de incurrir en descubierto en tanto este ya es resarcido con los intereses pactados para ese supuesto (….)”

El efectivo cobro de dichas comisiones no constituye “actos propios” pues dicho principio solo tiene aplicación cuando lo realizado se oponga a los actos que previamente hubieren creado una situación o relación de derecho que no podía ser alterada unilateralmente por quien se hallaba obligado a respetarla (SSTS 9 de diciembre de 2010, 7 de diciembre de 2010, 25 de febrero 2013).  Ese no es el caso de autos,  pues no puede predicarse de incoherente con una situación previa aquellos casos en que esta situación se ha producido por error, ignorancia, conocimiento equivocado o mera tolerancia (STS 31/01/1995 y 8 de mayo de 2006).

En definitiva, se desestima el recurso de Bankia y se confirma su condena a la devolución de las comisiones por reclamación de saldo deudor y descubierto pagadas, con sus intereses desde la fecha de pago, con condena en costas al banco.

De forma que se aprecia abusividad de esta cláusula a la vista de que en el momento de la firma del contrato se fija el cobro de una cantidad por cada reclamación de posición deudora, sin  que se haga referencia al coste real y efectivo, que supone la reclamación a la entidad, transforma la cláusula en una especie de penalización por el impago al que el deudor debe hacer frente, sin perjuicio de los intereses de demora que también habrá de abonar.

La cláusula no exige que la reclamación deba hacerse por una vía concreta que justifique el importe por su coste, por lo que debiendo ser realmente un coste para la entidad, y no una comisión como es efectivamente, ello no justifica su imposición de forma automática, pues de ser un coste y no una comisión, como tal coste/gasto justificaría que variara su importe y no es así en este caso.

Es por tanto una cláusula abusiva por cuanto opera de modo automático con ocasión de cada reclamación por parte de la entidad sin necesidad de demostrar que para la misma se ha incurrido en un gasto, ni en su caso el importe alcanzado por el mismo.

La comisión por reclamación viene a suponer una sanción por la situación deudora añadida al recargo por intereses de mora.

Vulnerándose los artículos 86, 87.5 y 89.3 del Texto Refundido Ley General Defensa Consumidores y Usuarios.

Resumiendo, esta cláusula de comisión por descubierto o de reclamación de posiciones deudoras priva al cliente de la posibilidad de conocer el medio de reclamación que se va a emplear, tampoco permite saber cuánto se le carga, no hay servicio o gasto que se preste al cliente y la entidad bancaria percibe una cantidad por un servicio inexistente, que se presta a sí misma, por ser propio de su objeto social.

Derecho bancario e hipotecario