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¿A qué impuestos debo hacer frente al ganar la lotería u otros premios?

Ganar cualquier cosa siempre es un motivo de júbilo y exaltación, más si cabe cuando nos referimos a premios en metálico como por ejemplo lotería primitiva, euromillon, sorteo del cupón de la once,…
Aunque hay que tener en cuenta que después de la tempestad siempre llega la calma, por tanto una vez que desaparece la emoción por el premio debemos detenernos en delimitar a que impuestos nos enfrentamos cuando ganamos alguno de estos sorteos.
A partir del año 2013 se modificó la normativa impositiva sobre los premios en los sorteos, ahora todos los agraciados con la lotería deben pagar impuestos.
Anteriormente solo debían pagar impuestos los premios que se obtenían en efectivo o especie (piso, coche, regalos …) de programas de medios de comunicación (TV, radio, prensa) o de cualquier empresa que organizase un sorteo.
Los premios que por tanto están sometidos a tributación son los siguientes:
Los de la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (Lotería Nacional – Gordo, Niño y otros sorteos -, Bonoloto, Primitiva, Quiniela…)
La ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles)
Los sorteos organizados por organismos y entidades de las Comunidades Autónomas, como los de “Loteria de Catalunya” : Joquer, 6/49, Trío y de la nueva lotería para fin de año “Grossa Cap d’Any”
Entidades sociales sin ánimo de lucro autorizadas para organizar sorteos, como el “Sorteo del Oro de la Cruz Roja”
Por ejemplo, en los premios de la Lotería de navidad se debe tributar el 20% de la cantidad del premio que supere los 2.500 euros. Así los premios menores a 2.500 euros no deben pagar impuestos. Pagando el impuesto se paga de forma individual por cada décimo, fracción o cupón de lotería o apuesta.
La forma de tributar este impuesto, se produce mediante una retención del 20 % que realizará la entidad pagadora, salvo que como hemos comentado anteriormente el premio sea inferior a 2.500 €.
En caso de personas residentes en España, esta retención coincide con el impuesto a pagar, por lo que el agraciado con el premio ya recibe la cantidad libre de impuestos, como dice hacienda: “impuesto retenido, impuesto pagado”.
Es muy común que en este tipo de sorteos se suelan compartir décimos entre varias personas, en ese tipo de situaciones el premio será a repartir entre todos los que han participado de forma proporcional a lo jugado, pero también deberán “repartirse” los 2.500 euros exentos.
Circunstancia diferentes es el caso del sorteo del Niño solo pagarán impuestos los agraciados con alguno de los tres primeros premios, ya que por décimo el premio es de 200.000, 75.000 y 25.000 euros.
Deberán pagar por el premio ganado por décimo, excepto los primeros 2.500 euros. Pagarán 39.500 de los 200.000 ganados, 14.500 euros de los 75.000 del segundo premio y 4.500 euros de los 25.000 que les ha tocado en el tercer premio.
Naturalmente el premio especial de 40.000.000 para un solo décimo, deberá pagar casi 8 millones de euros (7.999.500 exactamente). Así que de premio neto le tocarán “solo” más de 32 millones de euros.
Además de los anteriores premios mencionados, en los últimos tiempos ha surgido una nueva fuente de ingresos para una parte de la población como son las apuestas o el juego online, comúnmente extendido, que tiene la ventaja de la inmediatez que te permite internet aunque hay que reseñar cuáles son las implicaciones fiscales de sus ganancias.
Desde junio de 2012, las casas de apuestas online en España pagan una serie de impuestos con el objetivo de regular el sector. Este impuesto cuenta con diferentes gravámenes -dependiendo del tipo de juego-, que van desde el 10% (concursos por ejemplo) hasta el 25% de las apuestas deportivas cruzadas. Hay que destacar que este impuesto lo pagan las casas de apuestas de sus propios beneficios. En el caso de las apuestas deportivas mutuas el tipo impositivo es del 22%.
En primer lugar, comentar que dichas ganancias deben tributar en IRPF como ganancia patrimonial no ocasionada por transmisión de elementos patrimoniales, forma por tanto parte de base general, al contrario que sucedería con la venta de un inmueble por ejemplo que constituiría base del ahorro. Apareciendo en la casilla 251 de nuestra declaración de la renta.
Las ganancias se declaran pero las pérdidas no se desgravan.
Actualmente los tipos impositivos del IRPF de la Base General van desde el 19% al 45%, pero ya sabes dependiendo de la comunidad autónoma de residencia el tipo puede ser menor o mayor.
Al contrario que sucede con los anteriores premios, en este caso no existe límite mínimo exento de tributar, deben aparecer todos los ingresos o pérdidas, aunque hay que precisar que la ley nos dice que no estaremos obligados a declarar personas cuyos ingresos de juego online superen los 1.000€ ó 1.600€ anuales (depende si te han retenido, alguna casa de apuestas está empezando a retener con lo que la duda es mayor). Esto es algo normal, ya que puede existir profesionales de las apuestas online, pero también pueden existir jugadores esporádicos y no tendría sentido darles la barrila porque un día decidieran hacer una apuesta deportiva.
Con independencia del dinero que retires de la cuenta abierta en tu operador virtual, debes declarar el total de las ganancias obtenidas a lo largo del año.
Además, aunque no lo creas, Hacienda conoce las ganancias derivadas del juego online porque solicita los registros a las compañías de juego para controlar el blanqueo de capitales y desde hace un tiempo está enviando requerimientos a aquellas personas que no las han declarado. Por tanto, si juegas y ganas debes de declarar dichas ganancias de lo contrario puede conllevar el pago de una multa por incumplimiento del deber de declarar con sus correspondientes intereses.